Metodología en la seducción de mujeres
Claves para la seducción moderna

El protocolo de actuación

Cuando uno interactúa con su entorno ha de tener un protocolo de actuación en el que poder basar sus decisiones.

La sociedad utiliza las leyes como parte de su protocolo de actuación. Es un protocolo en constante evolución y es distinto según qué sociedad. Aquí en España es normal ver una mujer con escote y minifalda, en cambio en algunos países islámicos es motivo de lapidación hasta la muerte. Cada sociedad tiene su protocolo legal y todos debemos respetarlo si no queremos ser castigados por la ley.

Del mismo modo, en las relaciones personales EXISTEN UNAS LEYES, pero algunos se empeñan en no conocerlas, no hacer nada por conocerlas, y lo que es peor… INFRINGIRLAS constantemente. Con la evidente consecuencia de ser castigado espiritualmente, hasta los extremos más dolorosos.

Las leyes de la seducción son sencillas… pero el desarrollo de la normativa es muy extenso. Más te vale que conozcas las leyes de la seducción y las respetes, porque tu éxito personal depende de lo preciso que sea tu protocolo de actuación.

Cada uno debe desarrollar su propio protocolo de actuación, basado en las leyes de la seducción y también en los defectos personales. Alguien que constantemente falla en la elección de su vestuario, deberá añadir un punto importante a su protocolo referente al vestuario, y alguien que constantemente implora el amor de una mujer tendrá que incluir un punto en su protocolo que le impida caer en ese fallo.

Si no tienes éxito en las relaciones es porque intuitivamente has desarrollado una habilidad para cagarla. Cada vez que improvisas, las cagadas son sorprendentemente más acusadas, más complicadas, más perfectas. La cagada perfecta: improvisar.

Subrepticiamente has desarrollado un protocolo de actuación que te ha llevado al fracaso sentimental. Rompe con ese protocolo del fracaso, que automáticamente se ha instalado en tu ser, y crea uno que te ayude a llegar al éxito.

Cómo desarrollar un buen protocolo

 

Es sencillo. Se resume en 2 puntos:

1. Prohíbe todas tus costumbres que no conduzcan al éxito.

2. Provoca las situaciones que conduzcan al éxito.

Punto 1

Los principales fallos en este aspecto en la mayoría de casos que conozco y que observo son:

    1. Pedir cosas que en verdad no deseas. Por ejemplo, pedir el teléfono, pedir un beso, pedir ir a tomar un café, pedir verla otro día, pedir que venga al cine contigo, e infinitas posibilidades con el mismo estilo.
    2. Permitir que te falten al respeto. Es verdad que hay frases que han hecho mucho daño emocional como “déjalo, no te rebajes a su nivel” o “si no quieres tener problemas, evítalos”. Esto es PURA BASURA. No se trata de ponerse al mismo nivel, se trata de hacer justicia, y la justicia se hace sin compasión ninguna. Por ejemplo: estás hablando con una chica y viene la amiga y te interrumpe. Otro ejemplo: alguien te da un empujón y no se disculpa.
    3. Dar sin recibir nada a cambio. A esta práctica la llamo “REGALARSE”. Ejemplos de esto son: dar un cigarrillo a una desconocida, invitarla a tomar algo, llevar en coche, invitar a cenar.
    4. Aceptar invitaciones que no llevan a nada. Ejemplo de esto son: que ella te lleve a una cena con sus amigos que no conoces, que te lleve a un sitio donde no se puede intimar, que te lleve a un sitio donde no quieres ir.

Punto 2

Aquí se trata de contrarrestar los fallos del punto 1 y provocar situaciones favorables, o por lo menos, dejar de perder el tiempo con gente que se quiere aprovechar de tu bondad.

    1. Pide lo que realmente deseas. Si has de pedir, sé valiente y sincero. Eso impacta y deja clara tu postura. Obliga a la otra persona a decidirse si está contigo o contra ti. Ejemplos: Ven conmigo, quiero estar a solas contigo. Acércate más a mí, confiesa que te gusta estar conmigo.
    2. Exige respeto y buena educación. Cuando lo hagas, debes estar preparado para cualquier tipo de reacción. Si estás convencido y te sientes seguro, la reacción siempre será de disculpas y sorpresa, incluso intentarán compensarte. Ejemplos: Oye, me has pisado, ¿tienes algún problema conmigo?. Perdona, pero tu amiga y yo estamos hablando, haz el favor de ser educada y de esperar a que terminemos.
    3. Recibe algo antes de dar. Es posible que te parezca una actitud “interesada”. Pero la vida es así. El que da sin recibir, se queda sin nada. El que recibe sin dar nada a cambio se siente culpable, gorrón y miserable. Ejemplos: (no te gusta quien te lo pide:) No te doy nada. (si te gusta:) Te doy el cigarrillo si tú bailas conmigo esta canción (naturalmente antes de darle el cigarrillo). Vale, te llevo en coche, pero a mi casa.
    4. Acepta sólo lo que te interesa, y no a la primera, sino con condiciones. Si aceptas una propuesta, que sea algo que lleve hacia adelante en la relación. Pero no a la primera de cambio porque así se vería que lo necesitas mucho y eso puede hacer cambiar de opinión al otro. Piénsalo, si ofreces 30€ por algo y el otro acepta sin dudar, sientes que te está timando, que el producto no vale tanto como vas a pagar y te pones a buscar en otro sitio a ver si lo encuentras de mejor calidad por el mismo precio. A éste lo dejas en stand-by. Ya sabes que lo tienes. A las mujeres les pasa lo mismo con nosotros. Ejemplos: ¿A mi casa?, no sé, no sé, tengo que pensarlo… está bien, pero tendrás que ser muy silenciosa. ¿Besarte?, uf, creo que no… me gustas mucho… pero besarte aquí, ni loco… si quieres besarme tendrá que ser en privado.

El uso del protocolo

 

El protocolo deberías leerlo y memorizarlo antes de salir por la puerta de tu casa. Cada vez que sea necesario. Hasta que lo tengas presente en todo momento. Debe ser como un mantra que repitas interiormente. Refuérzalo todo lo que puedas.

El protocolo es como la ley que debe regir tus acciones. No dejes que tus emociones te traicionen. Sé fiel a tu protocolo. Aunque siempre te preguntarás si algo hubiese ido mejor si te lo hubieses saltado. El típico ¿Qué hubiese pasado si hubiese ido con ella a la disco, como me pidió? Te puedo decir qué hubiese pasado en el 99% de las veces: hubieses quedado como un idiota. En cambio, usando el protocolo no quedarás nunca como un idiota y habrá una gran probabilidad de que la cosa evolucione a algo con más éxito. Y tu corazoncito pensará… y el otro 1%?? Pues bien, ese es el precio que hay que pagar por la dignidad.

Porque está claro que las oportunidades que tengas, SI NO SIGUES el protocolo, las seguirás cagando en un 99% de las veces, como hasta ahora. Y tus probabilidades de éxito serán del 1%. Pero con la certeza de que el 99% de las ocasiones has quedado como un gilipollas.

Mientras que siguiendo tu protocolo, jamás quedarás como un idiota, y las probabilidades de éxito aumentarán progresivamente. Al principio dudarás, y te parecerá imposible que surja efecto… pero cuando cojas confianza, verás que las oportunidades se presentan con mayor frecuencia, y que cada vez son más claras, y que cada vez tendrás más éxito. Confía en ti. Sé confiable en ti mismo y jamás cambies el protocolo en medio de una emergencia. Un bombero no lo haría. Un bombero jamás entraría en una casa en llamas sin protegerse primero. Ese es el protocolo del bombero. Aunque se esté quemando Pilar Rubio. Lo primero es lo primero.

Una vez pasada la emergencia, es positivo repasar lo sucedido y ver si es posible mejorar el protocolo. Lo mejor es hacerlo con la tranquilidad y serenidad que da la seguridad de que no la puedes cagar, porque estás sentadito en tu casa, pensando qué hubiese sido mejor.

Pero yo soy inteligente. ¿Me hace falta el protocolo?

Amigo, no se trata de inteligencia. Se trata de que cuando se trata de emociones te vuelves subnormal y la cagas. Y lo peor es que luego piensas que no lo has hecho tan mal. A ti te hace falta.

Pero es cierto que llegará un día en que no te haga falta. Un día lo tendrás tan interiorizado que lo mirarás, te reirás y pensarás que eso solo le hace falta a los gilipollas. Que esas reglas solo sirven cuando eres un total inútil. Pues es cierto. Pero seamos sinceros: ahora mismo eres ese cretino que necesita un buen protocolo.

CONCLUSIONES:

  1. Debes tener un protocolo de actuación en las relaciones personales.
  2. Sé totalmente fiel a él. Si no es bueno, cámbialo en tu casa, con la tranquilidad de la reflexión, pero JAMÁS durante una interacción.
  3. Cuando lo domines, ya no lo necesitarás.
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Una respuesta to “El protocolo de actuación”

  1. Me ha encantado tu artículo. Espero seguir formándome con tu blog.


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